Pekín pide a los caseros que vigilen estrechamente a los inquilinos


Pekín.- 

El Ayuntamiento de Pekín ha exhortado a los ciudadanos que alquilen pisos en la capital china a que 'supervisen' frecuentemente las actividades de sus inquilinos, y amenazó con fuertes multas a los caseros en cuyas viviendas alquiladas se lleven a cabo actividades ilegales, según informó la prensa oficial.

De acuerdo con las nuevas normativas, de las que informa la agencia estatal Xinhua, los caseros tendrán que pagar una multa equivalente a 10 veces el precio del alquiler mensual si sus inquilinos cometen delitos dentro de la casa.

Además, los caseros 'firmarán un contrato de seguridad con la comisaría local, que requiere que los dueños pidan la documentación a sus inquilinos (a la hora de hacer el contrato de alquiler) y vigilen con frecuencia el uso de la casa'.

La nueva regulación también incluye recompensas a los caseros que denuncien la comisión de delitos en las viviendas alquiladas.

El sistema político chino fomenta con frecuencia la vigilancia entre vecinos, y en cada zona residencial suele haber al menos un 'jefe de comunidad', normalmente vinculado al Partido Comunista, que informa sobre actividades sospechosas de los habitantes del lugar.

La policía de Pekín advierte, a través de la nota, que muchas casas en Pekín 'son utilizadas para cometer delitos tales como el consumo de drogas, la fabricación ilegal de CDs o la prostitución'.

La regulación servirá también, según declaró el jefe de policía Sun Lifeng, para controlar la población flotante de Pekín, una ciudad que, como otras del país, tiene que afrontar en los últimos años el fenómeno de la inmigración campesina.

Ese fenómeno ha generado problemas sociales como discriminación, pobreza o aumento de la delincuencia, en un país donde rige un sistema de residencia que recorta los derechos de una persona si ésta abandona su lugar de nacimiento o no logra un 'carné de ciudadano' ('hukou') del sitio al que emigre.

Para lograr ese carné, que virtualmente divide a los habitantes de una ciudad en 'ciudadanos' e 'inmigrantes', el emigrante necesita obtener un trabajo fijo y con una remuneración alta, o comprar una vivienda, lo que para muchos es imposible.

Se calcula que en Pekín, la cuarta parte de la población (más de tres millones de habitantes) es inmigrante y, aunque puede trabajar con permisos temporales, carece de 'hukou' y por lo tanto de los mismos derechos que los pequineses.


Fuente: EFE

20-09-2005


Las opiniones de esta notícia estan cerradas.

Lee nuestros
titulares a través
de RSS

image image

¿Recibe nuestros
titulares por
e-mail?. ¡Click!

Fundado el 1998

II época

image