Once mujeres mayores de 50 años se desnudarán para su calendario 'Sin fecha de vencimiento'
Bogotá.-
Actrices, luchadoras por los derechos de la mujer, una cocinera, entre otras, proclaman que para ser bellas no hay que lucir como una ‘top model’.Aunque muchas mujeres que no llegan a los 40 años no dudarían en pasar por el bisturí del cirujano para poner allí, eliminar allá o estirar acá, lo más probable es que muy pocas de ellas posarían desnudas para un calendario. Pero 11 mujeres de más de 50 y hasta más de 60 años, sin cirugías (por lo menos no plásticas) saldrán sin una prenda, tal como Dios las tiene en el mundo.
Todo empezó, según la profesora francesa Francoise Audouin, una mañana del 2003 cuando Clara Jaramillo, una amiga separada de su esposo y dueña de un restaurante, se vio al espejo y entendió lo inevitable: que el tiempo no pasa en vano. Que la piel sin el rastro de los años era un recuerdo de la juventud ida y que su cuerpo no era el mismo de cuando tenía 20.
"Me llamó y me dijo: he vivido más de 50 años, me siento muy viva y no quiero entrar en el plan de hacerme cirugías. Quiero envejecer bien y natural", cuenta Francoise.
Su amiga le comentó que mientras se reconocía en el espejo, en televisión empezaron a hablar de Las chicas del calendario, una película inglesa en la que varias mujeres de edad avanzada se desnudan para hacer un almanaque.
"¡Esto es demasiada casualidad! –cuenta Francoise que pensó su amiga–. Entonces me propuso que hiciéramos lo mismo". Así nació ‘Mujeres sin fecha de vencimiento’, calendario en el que 11 mayores de 50 se desnudan.
Todavía faltan algunas que se sumen al proyecto, que solo se verá en el 2007 y se lanzará mañana.
Francoise Audouin, Clara Jaramillo; las actrices Carmenza Gómez, Consuelo Moure, Vicky Hernández, Patricia Ariza; la investigadora Florence Thomas; la cocinera Lucy Pontón; la antropóloga Gloria Triana, y la ex senadora Margarita Londoño –que ya no participa– se unieron en la ‘locura’ de dejarse ver sus "gorditos" y "bananos", como ellas mismas dicen, ante el ojo experto de la fotógrafa Dora Franco.
Lo consideran una reivindicación de la belleza natural, en contraste con las normas de la lindura impoluta y artificial de las modelos.
Florence Thomas, acostumbrada a hablar sin permiso, explica esta decisión extrema: "Quisimos romper con los estereotipos de la belleza comercial. La de los 90-60-90, con los cánones de una sociedad que la encierra desde los 16 a los 35 años, porque está construida, para la mirada y los fantasmas masculinos. Queremos gritar que a los 50, una mujer puede ser bella".
Parece raro que las mismas que sostienen que el modelo de mujer no puede ser encarnado solamente por una veinteañera desnuda y retocada con Photoshop –y que además aseguran que la desnudez femenina ha sido explotada– resulten ‘enarbolando’ su cuerpo para protestar.
Pero Florence es clara. "No es malo que las modelos se desnuden. Solo queremos ampliar los espacios de la belleza. Ellas no son las únicas que se pueden mirar", dice.
Insiste en que la crítica es a los hombres que solamente tienen en "la mira" las curvas de las mujeres. "Al ver mis curvas, van a estar extrañados. Dirán: ‘uy, son distintas’. No vamos a estar en talleres de mecánica y ni el calendario interesará a las jovencitas, que seguirán operándose. Lo que quisimos fue desnudar la desnudez. Tal vez sea una tontería, pero pasamos rico", dice Florence y agrega que donarán todas las ganancias.
Quitarse la ropa no fue fácil y el susto lo adormecieron a punta de whisky. Que lo diga Consuelo Moure. Sentada en una mecedora en la sala de Francoise, saborea su experiencia tanto como el ron suave que sostiene. "Claro que pensé mucho para desnudarme: si no lo hice joven, ¿con estas arrugas, será que me atrevo? Lo bueno de esta edad es que no importa el qué dirán".
Destaca que a diferencia de los calendarios de las top models, este cuenta muchas cosas. "Uno ve la perfección de esas mujeres, pero más allá no hay nada. Por eso nos tomamos la fotos buscando reflejar lo que somos. Yo, que soy actriz, lo hice como si estuviera entre bastidores", dice.
Patricia Ariza, asegura que hay vida después de los 50. "La cultura dice lo que debe ser y hasta qué edad es posible. Mostramos lo que somos, mostramos la vida. Cuando pienso en las divas, siento compasión. Su vida es un sacrifico hacia la anorexia".
Anorexia es lo que no tienen. Todo lo contrario, están orgullosas de sus ‘gorditos’. "Esas modelos que uno ve no son sino el uno por ciento de la población", dice Consuelo y con convicción añade: "Nosotras nos parecemos más al 99 por ciento de las mujeres".
La que no está
La candidata al Senado Margarita Londoño fue excluida. Florence Thomas dijo: "No queremos recuperación política. Cuando supimos que ella estaba en Convergencia Ciudadana, con esos personajes, nos inquietamos. Hay límites a la tolerancia". Londoño dijo: "no quiero que mi participación se vea como aprovechamiento político. El calendario sale luego de elecciones pero lo lanzarán mañana. Se pudo aplazar. Me molesta porque usan el debate para hacerme daño".
Foto: Carmenza Gómez observa el video de detrás de cámara que realiza Luis Garavito (foto). Cada una de las mujeres del calendario ‘Sin fecha de vencimiento’ escogió su propio escenario.
Fotografía: Dora Franco
Diego Guerrero,
04-03-2006
